RESIDENCIAL: 972-9090 | COMERCIAL: 621-9090 | FROM USA: (619) 870-9316

    DESARROLLOS VERTICALES, ¿UNA AMENAZA O UNA OPORTUNIDAD?

    Cuando escuchamos hablar de edificios verticales de oficinas, departamentos o residencias, podemos sentirnos amenazados por la necesidad de tener que compartir los servicios poco eficientes con los que cuentan nuestra colonia o, por las escasas avenidas ya congestionadas que utilizamos todos los días.  Podemos sentir que hasta el oxígeno que tenemos para respirar será contaminado con el aumento de densidad de nuestra zona, pero la realidad puede ser muy distinta.

     Observando otras ciudades como la nuestra, que se encuentran en constante crecimiento y por ende percatarnos que los pocos terrenos disponibles son vendidos a precios exuberantes, nos lleva a reflexionar sobre la importancia de hacer de Tijuana una ciudad dinámica, ordenada, segura y próspera para todos.

     San Diego es el ejemplo más cercano y real que tenemos. Esta ciudad lleva más de 20 años viviendo una crisis de escasez de vivienda por los precios tan altos que no permiten a la clase media baja poder adquirir su propia casa, ya que la tierra es cara y los impuestos también.

     La diferencia es que los habitantes de San Diego sí aceptan la densidad de un edificio vertical, ya que el gobierno destina una parte de los impuestos que se generan para el diseño anticipado de  la infraestructura que se necesita para no afectar la movilidad de la zona.

     Si el gobierno de Tijuana aceptara esa idea, los vecinos estarían más abiertos a recibir la verticalización ya que se tendría la certeza de que una parte de los impuestos se destinarán para la mejora de su zona y así tenga la capacidad de funcionar con mayor densidad. De nada servirá este crecimiento si el gobierno no dirige y promueve este compromiso con los residentes y vecinos de lugar.

     Hay que enfocar estos nuevos recursos con urgencia, compromiso y transparencia a la creación de infraestructura para mejorar la calidad de los servicios públicos, para la edificación de estaciones de bomberos, clínicas de salud, áreas verdes y espacios de recreación, convivencia y esparcimiento.

    Este cambio se puede dar en toda nuestra ciudad si unimos esfuerzos de la participación ciudadana con un gobierno promotor de la comunidad, honesto y con la voluntad de poner esta ciudad y su gente en el primer plano.

    Hay que sumarnos a la construcción del desarrollo de nuestra ciudad y sigamos construyendo una ciudad modelo para el resto del país.

    Por Maricarmen Castellanos.


    desarrollos verticales tendencia tijuana

    Mtra. Melissa Retamoza A

    Tijuana, como ciudad fronteriza se abre para el libre tránsito de individuos, mercancías, ideales y modas. La ciudad misma no escapa del flujo de las modas (Ayala, 2007), dentro de las cuales es posible encontrar la evidente tendencia de los desarrollos verticales que hoy en día florecen en todas las ciudades del mundo.

    Desde hace ya un tiempo los ciudadanos de Tijuana han sido testigos de la instalación de dichos desarrollos verticales y torres de departamentos que albergan a una considerable cantidad de habitantes en la ciudad. Si bien, ha habido quienes aplaudan con gusto su llegada, encontramos también a quienes se reúsan a adoptar esta nueva forma de habitar.

    Hoy en día Tijuana lamentablemente vive una realidad insegura, donde condiciones de vulnerabilidad también se manifiestan en la vida cotidiana; los bienes materiales de los individuos, el hogar y la misma integridad familiar o personal se encuentran en riesgo. Esto ha dado lugar a una mayor segregación social, políticas administrativas urbanas diferentes a una novedosa forma de habitar en la ciudad y al interior de las casas. (Ayala, 2007) Por ello, el proceso de urbanización más característico y dominante a las últimas fechas es el fraccionamiento cerrado (Enriquez Acosta, 2007), el cual es un espacio físico protegido con bardas y rejas de los disturbios de la ciudad, donde existen controles en el acceso, casetas y plumas. Es esta la nueva forma de vivir y enfrentar el problema de la inseguridad en la ciudad contemporánea.

    Si bien, también es pertinente mencionar el carácter positivo que los desarrollos verticales aportan a las ciudades, siendo la densificación un tema cardinal, entendido como la reconversión de lo existente. En los años recientes y en reacción, tanto a las formas de expansión urbana que se estaban dando, como a la degradación del tejido urbano existente, se formó un consenso entre urbanistas europeos acerca de la necesidad de la densificación, el reciclaje urbano, el rehacer la ciudad sobre la ciudad. Este consenso se fue difundiendo progresivamente en los medios urbanísticos mundiales. Según el Journal Officel de l’Assemblée Nationale (2000), en el año 2000, Francia oficializó el concepto “renouvellement urbain” cuyo objetivo principal es “rehacer la ciudad sobre la ciudad”, es decir, orientar el urbanismo hacia el mejoramiento y la dinamización del tejido urbano existente (Chavoya Gama, 2009) . La esencia de este nuevo concepto urbanístico presentado en la mencionada ley es la siguiente: un nuevo modelo de desarrollo y funcionamiento de la ciudad, que busca ahorrar espacios y energía, regenerar los espacios urbanos degradados y aumentar la integración socio-espacial. Asimismo la Unión Europea ha afirmado esta tendencia desde 1999 en su “Esquema de Desarrollo del Espacio Comunitario”: las conclusiones apuntaron la necesidad de contener una suburbanización incontrolada, es decir, una expansión urbana horizontal, y tradujeron las recomendaciones en el concepto de “desarrollo espacial policéntrico3 ”.

    Chavoya (2009) en su publicación “Una reflexión Sobre el Modelo Urbano” nos menciona que la densificación procura un modelo de ciudad compacta ofreciendo los siguientes beneficios:

    • Mejores servicios de transporte público. Es menos costosa la inversión en una cobertura fina de transporte público en un territorio compacto que en un área urbana extensa.
    • Mayor facilidad para la dotación de servicios públicos. Una metrópoli densa cuenta con los servicios básicos como agua y drenaje, alumbrado público, recolección de basura, etc., de manera más rentable y menos segregada que en un modelo expansivo en el cual se debe invertir en costosas infraestructuras para cubrir las necesidades básicas de todo el territorio.
    • Reuso de infraestructuras y mezcla socio-funcional. La necesaria integración funcional de la metrópoli.
    • Sociabilidad y vitalidad urbana. El modelo de ciudad compacta, entendido como un espacio urbano que implica edificios verticales, es un entorno favorable para fortalecer o recrear cierta urbanidad e interacción social.

    Es por ello que Tijuana se verá beneficiada en ciertas zonas y aspectos si poco a poco se va adoptando el modelo densificador en el cual el desarrollo vertical juega un papel de motor para la innovación y la creación de una nueva realidad urbana que aporten factores que ofrezcan calidad de vida.

    Si bien los desarrollos verticales emplean altas tecnologías, principalmente sistemas computarizados conectados a la red, que permite a los usuarios de estos inmuebles mayores niveles de confort, comunicación, entretenimiento y de seguridad, pero también se persigue logar un ahorro en el consumo de energía en el inmueble, que contribuya a la economía de las fuentes energéticas finitas o no renovables (Ayala, 2007), siendo este un punto a favor. Asimismo, a diferencia de la vivienda establecida a partir de casas individuales horizontales, y de la cual se suele salir y entrar en automóvil individual sin ni siquiera pisar el espacio público entre la casa y el centro comercial, una ciudad densa favorece el tránsito de más población en el espacio público. También el desarrollo vertical ahorra espacio, por ejemplo, el aclamado arquitecto Frank Lloyd Wright señaló que concentrando mucha gente y actividades en su torre Mile High de Illinois (diseñada en 1956), el suelo sería liberado para poder atribuir a cada habitante 5,000m2 de terreno cultivable. Esto deja en claro la funcionalidad y mejora de vida que tributa el desarrollo vertical para los ciudadanos siempre y cuando este sea bien pensado y utilizado. Para ello debemos de informarnos y hacernos partícipes en los cambios que en este caso se han ido generando en distintas zonas, principalmente la llamada Zona Dorada de Tijuana. Pensar en los desarrollos verticales como generadores de ciudades densificadas y no solo como imagen de ciudad al exterior y dinámica de status. Así, la verticalidad permitiría la horizontalidad.

    Por último, es de orden imperativo recordar que la construcción de los dichos desarrollos verticales no son la completa solución a los problemas urbanos que enfrenta día a día la ciudad de Tijuana, ya que debe de ir acompañado de una debida planeación urbana. En primera instancia, como ciudadanos debemos ser partícipes en la misma construcción de la ciudad. Así mismo, como lo comenta Fernando Viviescas (1997) en su artículo Espacio Público Imaginación y Planeación Urbana: Es necesario generar un Estado que asuma el liderazgo en la consolidación de la cultura ciudadana mediante la legitimación y el ejercicio permanente de un espacio público con la suficiente capacidad para atender la pluralidad y la polifonía de la expresión política y creativa; que formule una perspectiva de sociedad donde la calidad del espacio urbano contribuya a generar una existencia digna, equitativa, sustentable y enriquecedora material y espiritualmente; que implemente una metodología de atención de los bienes no transables y, al mismo tiempo, impulse el desarrollo de una empresa privada potente, moderna y competitiva y que, finalmente, garantice una distribución equitativa del producido social, entre lo cual lo más significativo es sin duda el disfrute de la ciudad misma.


    El espacio cerrado explota de forma común la búsqueda de seguridad en un medio social con índices de violencia. Además de que refuerza la pretensión de obtener prestigio social, expresado por la carga simbólica y material de vivir detrás de barreras que actúan como muros de contención de los conflictos inherentes a ciudades con crecimiento explosivo. (Enriquez Acosta, 2007, pág. 249)

    Regeneración urbana.

    Los territorios deben de organizarse en grupos de ciudades equilibradas más que en un número reducido de metrópolis de gran tamaño. Se debe de frenar la expansión espacial de las metrópolis, en una búsqueda de equilibrio rural / urbano. (Chavoya Gama, 2009)


    Bibliografía

    Alegría, T. (2009). Metrópolis Trasfronterisa. Tijuana, Baja California: El Colegio de la Frontera Norte.

    Ayala, E. (2007). Paradojas del Mundo Global. En E. Mendez, Arquitecturas de la Globalización (págs. 189-196). Hermosillo, Sonora: Mora-Cantúa Editores S.A. de C.V.

    Chavoya Gama, J. I. (2009). Una Reflexión Sobre el Modelo Urbano: Ciudad Dispersa-Ciudad Compacta. Puerto Vallarta. Jalisco.

    Enriquez Acosta, J. Á. (2007). Segregación y Fragmentación en Ciudades Fronterizas. En E. Mendez, Arquitecturas de la Globalización (págs. 249-268). Hermosillo: Cantúa Editores S.A. de C.V.

    Mendez, E. (2007). Arquitecturas de la Globalización. Hermosillo, Sonora: Mora-Cantúa Editores, S.A. de C.V.

    Nationale, J. O. (13 de Diciembre de 2000). Rrelative à la Solidarité et au Renouvellement Urbains.

    Roth, L. (1999). Entender la Arquitectura. Barcelona: Editorial Gustavo Gili. Viviescas, F. (1997). Espacio Público Imaginación y Planeación Urbana. Serie Ciudad y Habitat.


    Crecimiento inmobiliario en México 2016

    Este año, el crecimiento inmobiliario en el país continúa hasta llegar a ser una de las razones por la cual la tendencia en nuestra economía sigue positiva. Y es que, a pesar que en Estados Unidos los bienes raíces aún no retoman el camino, en México este mercado se sigue fortaleciendo y para 2018, la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios estima que la inversión ascenderá a los 21 millones de dólares, lo que nos lleva a preguntarnos ¿Cuáles son las ciudades con mayor crecimiento inmobiliario en México?


    Página 1 de 40

    © 2018 Probien Bienes Exclusivos.